
En marzo de 2012, un paciente chino afectado de espondilitis anquilosante acudió tras un viaje de 10 horas desde Mongolia a un hospital en Harbin. Tras sufrir una serie de contratiempos burócraticos los médicos del hospital descartaron su tratamiento por una historia concurrente de tuberculosis. El paciente volvió al hotel, pero salió a comprar un […]
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